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Celadores del mar por Guillóm D'Besnarez A: Bolivia, Nación enclaustrada en los Andes. En ti se congregaron las heridas en un solo dolor pluralizado, desangrando tu vida, al golpear tu frente y romper tus brazos. Hay en tu cuerpo la señal del odio dejada por la lanza de tu hermano. Como en los peces ahogados en la costa, cuando el mar los abandona en un reflajo, quedó en los tuyos la señal del llanto por la muerte de Dios; por la caída del arbol; por la huída del mar; por la sal que ha quedado metida en tu garganta como un grito atorado cuyo eco se repite permanente y lejano. Ha quedado un oleaje sostenido en tu llanto. Anudado en tu pecho. Un lamento escorado por los peces internos que en ti misma han ahogado. Quien conozca el silencio de la raíz cuando crece. El silencio profundo de la herida que duele. La sordera absoluta en que todo se mueve. ¡Ya puede! Si. Ya puede esperar que el destino lo lleve de la mano nuevamente hasta el mar. Nuevamente a los peces que habitan en las venas de todos los seres. ¡Menos en las tuyas! Por ello es que el dolor aquí se ha congregado impāvido. Crecido. Como la sed interna que diseca los párpados. Como una espesa bruma que nos cubre de espanto. |
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¡Marinero perdido! ¡Viejo lobo extraviado! Cuanto más debo andar para ver el milagro. Cuanto más debo andar para apretar tu mano. Cuanto más debo andar para ver el albatros recorriendo la costa, saludando a los barcos. Cuanto más debo andar para ver a mis niños nuevamente jugando en las playas agrestes de ese mar impregnado con mi sangre y mi llanto. ¡Decidme celadores del mar! ŋQué precio es el correcto que debemos pagar por volver a lo nuestro. Por salvar del naufragio nuestros sueños. ¡Que precio es el correcto!? Cuanto cuesta el velero que nos lleve a otras costas. Que nos libre del tedio que produce en el alma todo este enclaustramiento. ¡Decidme celadores del mar! ¡Cartógrafos del viento! Si Neruda o Huidobro estarían contentos escuchando los gritos que produce el silencio de una sangre que lleva su silencio por dentro. ¡Decidme celadores! Qué precio es el correcto que debemos pagar por volver a lo nuestro. © Guillóm DīBesnarez ( Todos los derechos reservados por el autor ) Preguntas, comentarios o referencias: interpress@cantv.net |
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