| <<< Nuestro idioma de cada día |
|
Delitos graves, delitos leves por Emilio Bernal Labrada No, no se preocupen. No vamos a entrar a analizar la cuestión de los delitos que pudiera haber cometido William Jefferson Clinton, puesto que ya todo el mundo (en el doble sentido individual y planetario) está bien enterado del tema y tiene su opinión al respecto, y tallada en piedra para más detalles. Así que nada de lo que pudiéramos decirles, ningún razonamiento por contundente que sea, ora condenatorio, ora exculpatorio, va a hacerles cambiar de parecer en lo más mínimo. ¿Cierto? Nos vamos a limitar a la cuestión de la versión española de la terminología en cuestión, que ha dado lugar a las más diversas interpretaciones. Y no vamos a "enjuiciar" a nadie por esas faltas, puesto que el tema se las trae. Nada fácil es, puesto que procede del derecho común anglosajón --más precisamente de Inglaterra y nada menos que de hace unos setecientos años (fue en el siglo xiii cuando se originó el engorroso asunto)--, y ni siquiera los mismos legisladores anglohablantes interpretan bien el sentido que tienen estos términos. En artículo anterior nos referimos a los términos "impeachment" (impugnación, juicio político, juicio de residencia o destitución), la "subpoena" (orden judicial so pena de multa o cárcel por incumplimiento) y el "contempt", que no es "desprecio" como en lenguaje común y corriente, sino "desacato" (a un tribunal o a un órgano legislativo). Pero, resueltos estos intríngulis terminológicos, pasemos a los de actualidad. |
|
O sea que vamos a abordar las frases que suenan en el momento. De la frase clave de todo el proceso, "high crimes and misdemeanors", hemos oído diversas versiones, algunas totalmente disparatadas, y otras no tan desacertadas. Por ejemplo, un comentarista televisivo nos dio como equivalente "crímenes graves y faltas menos graves", lo cual es un contrasentido, pues pónganse ustedes a pensar: ¿acaso van a enjuiciar al presidente tanto por lo que es grave como por lo que no lo es? ¿O sea que se le va a procesar por perjurio y por pasarse un semáforo con la luz roja? Esto último ya sería una "falta menos grave", pero en nada llegaría a ese nivel "impugnable" de que tanto se habla como rasero de lo que debe ser motivo de posible destitución. Ah, y no olvidemos lo que ya señalamos en un artículo anterior acerca de "crimen", que en español se reserva para hechos de sangre y no para la delincuencia común y corriente. A efectos de determinar el verdadero sentido de la frase tenemos que ir a la raíz, o sea al siglo xiii, época en que se acuñó, para hallar su equivalente más recto en español: "delitos y fechorías". La "misdemeanor", que en derecho moderno es efectivamente una falta leve, equivalía en el siglo xiii a una fechoría, que es el curioso significado que sigue teniendo hoy en día, pero únicamente en este contexto. Y lo de "grave" no procede, pues es una traducción casi literal de "high" que suena muy bien, pero no corresponde al sentido originario: a lo que se refiere el adjetivo "high" es al nivel de quien comete los delitos y fechorías y no a la gravedad de tales hechos, cosa que ya se da por supuesta pues a un jerarca no se le va a acusar de una falta de poca monta --lo que en latín se llamaba atinadamente "peccata minuta"--. En resumen, que la correcta versión de la frase completa, aunque necesariamente un tanto larga, sería así: "delitos y fechorías cometidos por autoridades de alta jerarquía". |
|
Otro comentario merecedor de revisión fue el que nos hizo un presentador de noticias al hacernos saber que "La Cámara de Representantes falló en presentar el caso de perjurio contra el presidente", oración que sería casi incomprensible si no conociéramos el inglés o el trasfondo del asunto. Nuestro comentarista, por demás bastante pulcro, tradujo literalmente la voz "failed" con "falló", y usó "presentar" cuando debió haber dicho "comprobar" o "mostrar fehacientemente". Valga decir que el verbo "to fail", aparte del sentido de "fracasar", que es el más común, solo a veces lleva el sentido de "fallar". Es muy corriente en inglés usarlo para dar a entender un punto negativo: por ejemplo, "failure to control" no es, como pudiera pensarse, un "fracaso o fallo en el control", sino simplemente "no controlar", "falta o ausencia de control". Y en este caso el término "failed" es simplemente eso, una negación, el hecho de no haberse conseguido lo que se pretendía. En fin, aclarémoslo diciéndolo en términos castellanos bien precisos: "La Cámara de Representantes no mostró pruebas fehacientes de que el presidente incurriera en perjurio". Es decir, lo que ha habido en este caso es una "falta" o "ausencia" de las pruebas necesarias para que el caso tenga el impacto jurídico necesario para un "fallo" o dictamen condenatorio por parte del Senado. Proseguiremos, estimados lectores, con el análisis terminológico de los conceptos jurídicos del juicio, según avance este. Cosa, por cierto, mucho más fácil que la dialéctica política de analizar los puntos pro y contra del caso en sí. ¿No creen ustedes? © Emilio Bernal Labrada ( Todos los derechos reservados por el autor ) Preguntas, comentarios o referencias: elabrada@dgs.dgsys.com
|
| <<< Nuestro idioma de cada día |
|