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"Ejercitar" el voto por Emilio Bernal Labrada Está de moda el voto, pues aquí en EE.UU. es época electoral. A propósito de lo cual, no sabíamos que el voto se podía "ejercitar", pero ya ven ustedes que el mundo está lleno de sorpresas. Así nos lo ha dicho, en comentario editorial, el señor director de una teleemisora local, y más de una vez. Es decir, yo "ejercito" el voto como ejercito los brazos o las piernas. Y si ando con cuidado y me "ejercito" bien, ¿seré un "ejército" de un solo hombre? Porque ejercitarse es hacer ejercicio, lo cual es por lo general y en sentido recto una actividad física. Se ejercitan los músculos del cuerpo y, a lo mejor, si jugamos ajedrez, podría decirse que ejercitamos las células grises que llevamos un poco más arriba del cuello. Pero, ya un poco más en serio, no creemos que el voto se pueda "ejercitar", puesto que es un acto, un gesto o, si se quiere, un deber cívico. Y estamos de acuerdo en la importancia de cumplir con ese deber y VOTAR por quien se lo merezca. Aunque, a decir verdad, en vez de votar, es posible "BOTAR" a quien se merezca un puntapié por salva sea la parte. Ambas cosas son lícitas y posibles, y el ciudadano puede hacer una, otra, o ambas cosas en una misma oportunidad. Lo que nos distingue de otros países en que no existe la opción de cambiar de gobernantes, puesto que se autodesignan vitaliciamente y Dios libre al que no lo acepte, respete, venere y acate. |
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Aquí, por lo menos tenemos la posibilidad de influir en la temporalidad de los que dicen representarnos, motivo por el cual debíamos aprovechar la oportunidad de respaldarlos o sustituirlos, según el caso. O sea, VOTAR o BOTAR. Pero, volviendo a nuestro tema, lo que se hace con el voto no es "ejercitarlo", sino ejercerlo. Es lo mismo que se hace con una carrera; por ejemplo, hay quienes se gradúan de abogado, ingeniero, médico, etc., pero no ejercen la profesión. Decir que esas personas no ejercitan la profesión no tendría sentido, pues no se trata de algo que se somete a ejercicio, sino que se ejerce, que es cosa muy distinta. Hay otras voces que vienen al caso en esta época. Entre ellas figura "precinct", cuyo engañoso origen latino nos hace creer que su transliteración "precinto" es correcta en español. Pero no, porque "precinto" no aparece en ningún diccionario, y el término nuestro es "distrito electoral". También está "nominar" (copia de "to nominate"), que en español no significa lo que en inglés, sino simplemente "dar nombre". Lo correco es "postular", "presentarse como candidato", o acaso "candidatarse" (término aún no aceptado por las Academias de la Lengua). Algunos rechazan "candidatar", pero es una voz cuya evolución es tan lógica como como de "contrato", "contratar", de "contacto", "contactar", etc. Y no hay duda de que ahorra circunloquios. Un giro que se está extendiendo innecesariamente es "elegir como senador", "designar como ministro", etc. Son expresiones en que sobra el "como", puesto que basta con "elegir presidente", "designar secretario", etc. Si decimos que fulano "fue electo como presidente", indicamos que en su calidad de presidente fue electo para quién sabe qué cargo (aparte del presidencial). Basta decir que a Juan Pérez lo "designaron Secretario del Trabajo", sin ningún "como". |
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Otra voz es "correr" ("to run") para un cargo electoral, que nada tiene que ver con la política, a no ser en la frase mexicana "lo corrieron" (lo echaron, lo despidieron), que pudiera referirse a un candidato fracasado. El término aplicable en este caso es "aspirar", "postularse" o "buscar la elección". Pero hablando de México y de las Academias, cabe participar a nuestros lectores que del 16 al 20 de noviembre se reunirá en Puebla el Décimo Congreso de Academias de la Lengua Española, al que asistiremos y respecto a lo cual escribiremos algún que otro artículo para mantenerles al tanto del acontecer idiomático. Por lo pronto les anticipamos que vamos a presentar dos ponencias, tituladas "Prioridad a la equis en ‘México’ y voces derivadas", e "Inclusión en el DRAE de gentilicios correspondientes a los Estados estadounidenses" (entre ellos "texano" y "neomexicano" o "nuevomexicano"). Ya les comentaremos los aspectos más sobresalientes de este singular cónclave idiomático que se celebra cada cuatro años, y cuya última edición tuvo lugar en Madrid en 1994. Por lo pronto, ¡no dejen ustedes de ejercer (¿"ejercitar"?) su derecho a VOTAR (o BOTAR) por quienes (no) quieran! © Emilio Bernal Labrada ( Todos los derechos reservados por el autor ) Preguntas, comentarios o referencias: elabrada@dgs.dgsys.com
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