<<<  Nuestro idioma de cada día


,
Presentadora que "sabe escribir"
por Emilio Bernal Labrada


En declaraciones informales y sin el más mínimo viso de retraimiento, nos ha dicho una presentadora de noticias de una importante cadena televisiva de Estados Unidos --nos vamos a abstener de hacer identificaciones-- que "sabe escribir". Bueno, que sepamos nadie lo ha cuestionado, puesto que saber escribir --y seguramente leer también-- debe ser requisito imprescindible para un cargo tan público y notorio.

Pero si lo que nos ha querido decir la señora --cuya labor en general, para ser justos, es valiosa-- es que sabe redactar, pues ya con la mismísima expresión empleada refuta su propia afirmación. Porque en buen castellano "saber escribir" equivale a no ser analfabeto. En cambio, lo que hace al buen periodista, ya sea de la prensa escrita, radial o televisiva, es "saber redactar" clara y correctamente la noticia, a fin de que el público la asimile fácilmente y sin ambigüedades.

Acto seguido, y para colmo, le precisó a su interlocutor que una condición primordial para el éxito en su carrera era "tener fe en ti" (infiltración del "you", cuyo verdadero significado en este caso es "uno o sí (mismo)" . ¿Quién será ese imponderable entrevistador?

Lamentablemente por tratarse precisamente de una presentadora de noticias, se trasluce claramente la solución del misterio lingüístico. No vamos a ponernos melodramáticos, pero son casi palpables las siniestras huellas de la anglicada jerga que invade silencionsamente nuestro idioma y mentalidad cultural.

Dicho más llanamente, la señora ha pensado en inglés, idioma cuya simpleza (¡ojo, señor copista, no es lo mismo que "simplicidad") autoriza el uso del verbo "escribir" ("write") lo mismo para el aprendizaje de escuela primaria que para la creación de una novela que para componer una canción.

Y así nos has hecho, querida amiga, perder un poco "la fe en ti".


La "estatura" de un difunto

A propósito del hermoso monumento que le han hecho en Washington a Franklin Delano Roosevelt, el otro día oímos una noticia televisada en que la locutora afirmó que "la estatura" del finado presidente había crecido en el medio siglo transcurrido desde su desaparición.

Lo cual nos pareció un poco extraño, para decir lo menos, ya que no creemos que los muertos crezcan. Y los adultos vivos tampoco, a no ser de circunferencia, y generalmente por la región céntrica del cuerpo. En español "estatura" tiene una sola y bien precisa acepción: altura de una persona.

Lo que quiso decir, evidentemente, fue que la figura de Franklin Roosevelt se ha agigantado, se ha engrandecido con la perspectiva histórica. Porque decir que ha "crecido de estatura" --bueno, lo siento, pero no trago--. Roosevelt dejó de crecer alrededor del año 1900, y después de muerto probablemente se contrajo un poco. Así que . . .

En inglés, "stature" prácticamente no se usa en su acepción de "altura de la persona", empleándose cotidianamente, en cambio, para señalar el prestigio, grandeza, importancia o valía de la personalidad, que es otra cosa.

Así que todo depende de cual de los tres idiomas vamos a hablar: inglés, español . . . o espanglés.


Un "estrecho" de carretera

¿Un "estrecho" de carretera equivale a una carretera estrecha? ¿O a la parte angosta de una carretera ancha? Al que sepa la solución de este acertijo, le rogamos el favor de hacérnoslo saber para dejar de rompernos la cabeza. Gracias anticipadas.

A no ser que investiguemos esa nueva lengua a que hemos aludido, el "espanglés". Lo traemos a colación por lo que ya ustedes de memoria se saben: lo dijo un locutor televisivo, así: "hubo un grave accidente en un estrecho de carretera interestatal".

Claro, ya ustedes se habrán dado cuenta de que ese "estrecho" (en español, paso marítimo, generalmente angosto; de ahí su nombre) es una transliteración del inglés "stretch", voz que en la terminología vial no corresponde a estrecho.. Pero sí "es trecho" (dos voces, no una), o para esquivar la confusión: tramo. Pero claro, nos referimos a una lengua bastante rara y poco conocida: se llama español.



© Emilio Bernal Labrada   ( Todos los derechos reservados por el autor )
  Preguntas, comentarios o referencias: elabrada@dgs.dgsys.com


<<<  Nuestro idioma de cada día