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El Flaubert de Sartre por Germán Uribe A nadie debió extrañar en su momento que Jean-Paul Sartre, el escritor y filósofo más prestigioso y polémico del mundo en el presente siglo, publicara luego de un largo tiempo de relativo receso bibliográfico, un estudio sobre Gustave Flaubert. Pero sí debió sorprender el hecho de que las 3905 páginas de sus 3 volúmenes apenas cubrieran los aspectos referentes a la vida y la obra del autor de Madame Bovary correspondientes al período 1821-1857. ¡Qué coraje! ¡Qué aliento! Ya desde 1943, Sartre, fuertemente influido por la vida tormentosa, inteligente y provocadora y rebelde de algunos hombres - Baudelaire, Genet, etc.- , se inicia en el análisis existencial (El ser y la nada) y se propone el modelo de Flaubert para un trabajo de envergadura. En 1945 comienza seriamente lo que hasta en 1972 parece culminar. Durante este lapso se atraviesan en su proyecto innumerables conflictos y nuevas obras o conferencias y entrevistas de prensa en distintos países (Crítica de la razón dialéctica, Los secruestrados de Altona, Las palabras, primer tomo de su autobiografía que le mereciera el premio Nobel de Literatura, etc.). Pese a su inmensa creación intelectual, algunas intenciones y promesas de continuar o publicar nuevos libros se vieron frustradas durante aquella época. Se recuerda Los caminos de la libertad y la continuación de la Crítica. No obstante, ese Flaubert que casi no aparece, se esperaba con la misma terca inseguridad con que se esperó inútilmente la continuación de Las palabras. Pero al fin comenzó a aparecer en una sobria edición de Gallimard, su editorial de siempre, en 1971. |
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El idiota de la familia, comentado in extenso por Jean-Franç oise Ravel (L'Express) y Michael Rybalka (Le Nouvel Observateur), es la forma como Sartre explica a un hombre a través de su propio método, tratando de descubrir el contexto social y psicológico que hicieron de él el autor de una cosa. En este caso, por qué Flaubert escribió Madame Bovary. ¡Vaya, tamaña empresa! Ampliamente documentado, Sartre escudriña su obra de juventud llegando a utilizar, quién lo creyera, material inédito. El requerimiento de partir del hombre hacia el escritor le permite la aplicación de su método psicológico-existencial que debe desbordarse más tarde en el contexto social y en las aplicaciones de sus concepciones marxistas. Flaubert es producto de los prejuicios sociales y familiares de su época. Pasivo, despectivo, refleja en su conducta personal y más tarde en toda su obra, las consecuencias de unas relaciones familiares perfectamente anormales: madre poco afectiva, padre tirano, dificultad de relación con las palabras y emulación impuesta con su hermano mayor, por lo demás, modelo. Es su dificultad de aprender a leer - lo que logra entre los 7 y los 8 años- lo que lo convierte en el idiota de la familia. Dice Rybalka que luego de haber analizado en los dos primeros tomos la derrota de Flaubert, Sartre deja entender que los dos tomos que seguirían - sólo siguió un tercero - describirán lo que él llama su victoria, es decir, el momento en que descubriendo que su genio consiste en ser a la vez cósmico y común, Flaubert logra Madame Bovary. Y, evidentemente, así ocurre. Pocos, o quizás nadie, habían logrado llegar al alma de un escritor, sumergirse en su mundo e interpretarlo a cabalidad, sobre todo desde el ángulo de la escritura, como llegó Sartre a Flaubert a través de su enorme y apasionante obra. ¿Cómo no recomendar un libro que con el paso del tiempo y a medida que abordamos un nuevo milenio, irá creciendo con mayor fuerza y convicción quizás que sus propias teorías filosóficas? El idiota de la familia, hecho un balance de los grandes estudios literarios del siglo veinte, ocupará, a no dudarlo, uno de los primerísimos lugares en la lista de las obras trascendentes de la centuria que nos correspondió vivir. © Germán Uribe ( Todos los derechos reservados por el autor ) |
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