Juzgar – Albert Einstein

Juzgar – Albert Einstein

Si se juzga a un pez por su capacidad de trepar a un árbol, se pasará toda su vida creyendo que es un estúpido Albert Einstein Fotografía Flickr «Pez Payaso»: Philippe Guillaume  
El Circo de la Mariposa

El Circo de la Mariposa

Will, nacido sin piernas ni brazos, subsiste en una feria ambulante mostrando un cuerpo “al que Dios dio la espalda”. El Circo de la Mariposa se cruza en su camino y aprende una lección: los límites solamente están en tus creencias. «Esta película nos conecta con...
Doña primavera, poema de Gabriela Mistral

Doña primavera, poema de Gabriela Mistral

Doña primavera Doña Primavera viste que es primor, viste en limonero y en naranjo en flor. Lleva por sandalias unas anchas hojas, y por caravanas unas fucsias rojas. Salid a encontrarla por esos caminos. ¡Va loca de soles y loca de trinos! Doña Primavera de aliento...
Infancia, poema Hugo Mújica

Infancia, poema Hugo Mújica

Llueve y al árbol le pesan sus hojas, a los rosales sus rosas. Llueve y el jardín huele a infancia, a cercanía de todos los milagros, a ausencia de todas las memorias. Poema de Hugo Mújica
Hijo del alma, poema de José Martí

Hijo del alma, poema de José Martí

Tú flotas sobre todo, Hijo del alma! De la revuelta noche Las oleadas, En mi seno desnudo Déjante el alba; Y del día la espuma Turbia y amarga, De la noche revueltas Te echan las aguas. Guardancillo magnánimo, La no cerrada Puerta de mi hondo espíritu Amante guardas;...
Cierra tus ojos y verás claramente, poema de Lao Tse

Cierra tus ojos y verás claramente, poema de Lao Tse

Cierra tus ojos y verás claramente   Cierra tus ojos y verás claramente. Cesa de escuchar y oirás la verdad. Permanece en silencio y tu corazón cantará. No anheles ningún contacto y encontrarás la unión. Permanece quieto y te mecerá la marea del universo....
Dame la mano y danzaremos, Gabriela Mistral

Dame la mano y danzaremos, Gabriela Mistral

Dame la mano y danzaremos, dame la mano y me amarás. Como una sola flor seremos, como una flor, y nada más. . . El mismo verso cantaremos, al mismo paso bailarás. Como una espiga ondularemos, como una espiga, y nada más. Te llamas Rosa y yo Esperanza, pero tu nombre...
Te quiero a las diez de la mañana, Jaime Sabines

Te quiero a las diez de la mañana, Jaime Sabines

Te quiero a las diez de la mañana, y a las once, y a las doce del día. Te quiero con toda mi alma y con todo mi cuerpo, a veces, en las tardes de lluvia. Pero a las dos de la tarde, o a las tres, cuando me pongo a pensar en nosotros dos, y tú piensas en la comida o en...