Los niños del cuadro

Un pintor había pintado una vez dos niños muy traviesos, que solamente para esa ocasión se habían quedado quietitos, el brillo de sus ojos delataba la vivacidad de sus travesuras. Una noche de luna llena, que toda la casa estaba iluminada por la señora redonda, los...

El libro sin polvo

En la estantería había un libro que de apariencia era muy normal, pero tenía algo que lo distinguía de los demás, no tenía ni una gota de polvo, por ningún lado, todo lo contrario que sus vecinos de izquierda y derecha. El niño llegó con muchas ganas de leerlo, lo...

La Palmera Coqueta

Delante de la casa y de éste lado del mar, a los pies de la arena, había una palmera. Tenía sus penachos muy arregladitos con una raya al medio, todos estaban en prolijo orden, unos a éste lado y otros al otro. La palmera estaba muy contenta, hasta que llegó el viento...

El caballito de mar

Splashhhh splashhhh splashhhhhhhhh….. cuchicheaban las olas del mar haciéndole cosquillitas a la arena mientras le robaban algunos caracoles de todos colores … Más lejos de la orilla, donde las olas mamás y papás charlaban de sus cosas, jugaban un...

Las estrellitas

Una noche como la estrellita estaba medio aburrida, empezó a balancearse, a la derecha y a la izquierda, a la derecha y a la izquierda, cada vez más, y más y más, tánto que tocó a la estrellita que estaba a su izquierda haciendo  bing   y después a la que estaba a la...

El perrito

El viento soplaba, era otoño, las hojas ya estaban amarillas y algunos árboles empezaban a quedarse calvos. Unos niños chapoteaban entre las hojas, un perrito levantaba su patita hacia un árbol. El agujero Allí donde quedó mojado empezó a crecer un agujero que el...
Las moneditas

Las moneditas

En la plazita había un quiosco donde todos los niños del pueblo iban a comprar sus caramelos, sus piruletas, y todas las cositas dulces que tanto les gustan. Como el verano había empezado, el quiosco estaba muy concurrido. Al principio de una tarde tranquila, la...

La nubecita viajera

En el medio de un cielo muy azul, había una nube muy jovencita, regordeta, blanquisíma, que tenía muchas ganas de pasear por los mundos, de conocer un poco esos lugares tan lejanos que hay por todos esos cuadraditos de abajo. Se puso a llamar a su amigo:...