Reflexiones de Guillóm D’Besnarez (Guillermo Riveros Tejada).

Estadio de futbol

¡Vivir muriendo! O ¡Morir viviendo! este es el dilema.

El único que merece la fama por meter la pata es el futbolista.

El Santo más querido: San Andrés y el menos querido: San Per.

El ególatra sube a la Torre Eiffel para ver como luce Paris sin el.

En el matrimonio lo que separa suele ser lo que no se para.

La mujer intuye gracias a su sexo sentido.

El buen humor muchas veces llega a producir mal humor.

Por el ojo de pollo se llega a ver estrellas.

Un amante infiel es más inestable que muleta con rodamientos.

El monóculo más parece un adminículo para el culo.

El poder es un afrodisiaco que solo dura el período.

Cuando un político cae las ovejas se vuelven lobos.

El verdadero santo no necesita ser santificado.

Hay calvos que no tienen un pelo de tontos.

No puede tomar en serio a los demás si no se toma en serio a si mismo.

Los demás nunca son lo de menos.

No por ser naturalizado se es desnaturalizado.

El futbolista solo es feliz cuando mete las pelotas.

Burro con avestruz da jirafa.

Hay humoristas que hacen reir solo cuando cambian de oficio.

Foto Flickr «Estadio de futbol»: denegro / © Todos los derechos reservados por el autor