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El español y el mundial
por Emilio Bernal Labrada


"Detrás de" un balón

Una cadena televisiva a la que solemos llamar de Poca Visión (por buenos motivos, como se verá a continuación) ha acuñado un simpático lema para sus transmisiones de la competencia futbolística mundial. Dice así: "Treinta y dos países detrás de un balón". El concepto está muy bien. El defecto, lamentablemente, está en la redacción con "detrás de", frase prepositiva que denota posición. Por ejemplo, "la escoba está detrás de la puerta", "Ramiro se sentó detrás de sus amigos."

Si lo que querían decir era que los países están persiguiendo el balón, bueno, ya eso es otra cosa. Con haber dicho simplemente "tras", hubiera quedado más claro. O mejor aún, "en pos de". Si decimos "el detective iba en pos de las pistas como un sabueso" queda bien claro su comportamiento. Pongámosle, en cambio, la frase vitando a ver qué tal queda: "el detective iba detrás de las pistas..." ¿Verdad que parece como si las pistas estuvieran reunidas en un lugar, digamos en el asiento delantero de un vehículo, en tanto que el pobre detective viaja en la parte trasera del mismo?


"Hombres zancos"

Precisamente en la transmisión de la ceremonia inaugural del Mundial de Fúbol, en un programa que se precia de tener mucho "impacto", nos han comentado la amenización del espectáculo con "hombres zancos". No sabemos qué nos habrán querido decir con ese término. ¿Será que son como los "hombres rana", que a la vez que personas son como batracios? ¿En ese caso serían hombres que a la vez son zancos? ¿O serían acaso zopencos? No señor, nada de eso. Ni zancos ni zopencos. Todo el que viera la transmisión se habrá dado cuenta de que se trataba de personas ("hombres" excluiría, sin razón, a las mujeres) con (o sobre) zancos, que es algo muy distinto. (O si no temen que en México los confundan con mosquitos, "zancudos".) Ahora solo falta que cuando aparezca un jinete en su montura, le llamen "hombre caballo". Lo que sería o una figura imaginaria de la antigüedad o bien una monstruosa pesadilla de grandísimo e indiscutible "impacto".


Detalles toponímicos

Para que lo sepan nuestros lectores, las ciudades francesas que antes tenían nombres castellanos los han perdido, al menos mientras dure este Mundial de Fútbol. Afortunadamente, hasta ahora parece que son solo dos: Burdeos y Tolosa, que según los comentaristas se llaman "Bordó" y Tulús" (transcripción fonética de sus respectivos nombres franceses, Bordeaux y Toulouse). Claro, la lista corre peligro de alargarse en cualquier momento, así que les mantendremos informados de la nueva geografía futbolística.


El "Army" y "todo lo que puedes ser"

Buenos los anuncios del Ejército de EE.UU., en que se anima a los jóvenes hispanos a entrar en esta rama de las fuerzas armadas para aprender oficios y profesiones y hacer carrera segura a la vez que defender al país en caso de hostilidades. Lo malo es que usan únicamente "army" y en ningún momento se dignan siquiera mencionar la palabra "ejército" --ni oralmente ni por escrito siquiera--, lo cual nos parece bastante raro y de pésimo gusto (¿insinúan que los hispanos no saben lo que es el ejército?).

Pero aún más raro, rarísimo, es el lema, "Sé todo lo que puedes ser" ("Be all that you can be"). Traducido en línea recta del inglés, es poco expresivo, tiene escasa inventiva y menos todavía lo que pudiera llamarse "pegajosidad". Es decir, no pega ni con cola. Más aún, "sé" es una forma verbal ambigua, puesto que puede corresponder al verbo "saber" o al verbo "ser". (Menos mal que le pusieron el acento, lo que permite dejar aparte, claro, la partícula átona "se", que cumple tantas y tan diversas funciones en nuestra lengua.)

En fin, que el lema tiene al menos dos interpretaciones: "Yo sé (del verbo "saber") todo lo que puedes ser", y "Sé tú (del verbo "ser") todo lo que puedes ser". Por cierto que en el segundo caso, que parece corresponder a la intención del anuncio, no debiera usarse la forma verbal "puedes", sino el subjuntivo "puedas" (lo que hubiera eliminado al menos las dudas, pues ya no cabría el verbo "saber"). Pero ya sabemos que el subjuntivo es una de las interesantes y útiles características del español que resultan más difíciles para los anglohablantes, que son evidentemente los responsables de esta mala traducción y peor lema.

Vamos a darles, pues, la solución, a sabiendas de que no se van a molestar en usarla, sino simplemente para que conste y para satisfacer la curiosidad y paciencia de nuestros lectores (¿que tal vez ya esté agotándose?): "Alcanza tu máximo potencial". ¿No les parece que queda más clara la intención?

Yo sé, querido "Army", que tú también puedes alcanzar tu potencial, si quieres. Búscate una agencia publicitaria que no solo hable español, sino que piense en nuestro idioma.



© Emilio Bernal Labrada   ( Todos los derechos reservados por el autor )
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