Porque son, niña, tus ojos – G. Adolfo Bécquer

Porque son, niña, tus ojos Porque son, niña, tus ojos verdes como el mar te quejas; verdes los tienen las náyades, verdes los tuvo Minerva, y verdes son las pupilas de las hurís del Profeta. El verde es gala y ornato del bosque en la primavera. Entre sus siete colores...